
Cuando abrimos las puertas del hotel Aguas de Ibiza, lo hicimos con una visión muy personal de lo que debería ser el lujo, intentamos huir de las ostentaciones y grandes pretensiones, dejando paso a una exclusividad elegante, cálida y próxima.
El proyecto fue especial desde el inicio, apostamos por la integración del medio que nos rodea y que es esta maravillosa isla, creando un turismo sostenible, que permita disfrutar de unas vacaciones inolvidables en Ibiza y a la vez añadir su granito de arena a la conservación de nuestra isla y del planeta.
Por ello, creamos un entorno en el que el agua, la luz y las texturas convergen imitando el esplendor de la naturaleza ibicenca y del acogedor Paseo marítimo de Santa Eulalia.
La gestión del hotel ha seguido desde el incio un programa de sostenibilidad pionero e innovador en nuestro país, centrado en el ahorro energético y en aminorar el impacto medioambiental.
Este año 2010 en Aguas de Ibiza, hemos dado un paso más, entranto en la versión 2.0 de nuestro particular turismo de ecolujo. Incorporando a nuestros sistemas de ahorro energético detectores lumínicos solares que regulan la luz del hotel en función de la luz solar, el edificio es domótico y está programado para el máximo ahorro energético detectando pérdidas de agua, encendiendo y apagando las luces en función de la hora del día o si está el cliente en su habitación, energía fotovoltaica, separación de despojos, etc.
En unas vacaciones de ensueño junto al mar, también tienen cabida el ahorro de energía y de contaminación y en Aguas de Ibiza, lo sabemos.

